POBRES SUSTITUTOS

Edulcorantes

En cuanto a los demás edulcorantes: El aspartame y y la sacarina (comercialmente llamados Equal, Nutrasweet y Sweet N’ Low) ya han sido prohibidos en productos aprobados por la FDA. Las pruebas demuestran que causan comportamientos erráticos a nivel celular.

No consumo edulcorantes artificiales después de haber sido adicta a ellos por muchos años, porque hoy se que son una gran estafa: A pesar de que la Splenda se mercadea como un edulcorante sin calorías, en realidad es una mezcla de dextrosa, maltodextrina y sucralosa. Diez gramos de Splenda contienen 9 g de carbohidratos de los cuales 8.03 son azucares (dextrosa) y 0.96 gramos son almidón (maltodextrina). Por este motivo, 10 gr de Splenda tiene 33 calorías vs 10gr de azúcar que contiene 39 calorías. Se venden en empaques pequeños de 5 calorías para poder tomar ventaja de las reglas alimentarias que permiten redondear números y reducirlos a cero. Vamos con el peligro: la manera en que se produce la sucralosa es complicada, pero básicamente es azúcar con cloro (cloro carbonatada). El cloro es tóxico para nuestro cuerpo. La sucralosa causa daños a los riñones e hígado. Deteriora los dientes. Destruye la bacteria beneficiosa de nuestro sistema digestivo y afecta nuestro sistema inmune. Además, se acumula con el tiempo. Algunos efectos secundarios: migrañas, dolores de cabeza, inflamación, tinitus, sangramiento de las encías, acné y acidez. Básicamente sacrificamos salud, elevamos nuestro apetito y necesidad de dulce y además, ¡engordamos también!

En cuanto a los demás edulcorantes: El aspartame y y la sacarina (comercialmente llamados Equal, Nutrasweet y Sweet N’ Low) ya han sido prohibidos en productos aprobados por la FDA. Las pruebas demuestran que causan comportamientos erráticos a nivel celular. El cáncer, leucemia y tumores cerebrales están entre las consecuencias. Por otro lado la Estevia (mercadeada como Truvia y PureVia) no contiene únicamente el sabor dulce de la planta de estevia, la rebiana. Ambos contienen eritritol, un azúcar- alcohol bajo en calorías. Un paquete de Truvia contiene 3.5 gr de eritritol y “sabores naturales” cuya composición química no es revelada.

Conclusión: Usa stevia pura, xilitol que provenga del ‘birch tree’ o árbol de abedul, azucares sin refinar y suaves (papelón, raspadura, panela), sirop de maple, miel cruda, frutos secos y come mas frutas. A continuación consejos para superar la adicción de la azúcar:

  1. Incorpora mas vegetales dulces a tus comidas.  La batata, la zanahoria, la cebolla, la auyama o zapallo, el pimentón y la remolacha son altos en vitaminas y minerales y además son dulcitos. Sobretodo cuando los preparas al horno. Agregarlos a tu plato traerá mayor satisfacción y sabor.
  2. Usa especies como la canela, la nuez moscada y el cardamomo.  La canela en particular, es fantástica para balancear los niveles de azúcar.
  3. Busca alternativas sanas para los postres que amas. Tendemos a ‘pecar’ mas con aquellos dulces que nos dan nostalgia- crea tu propia versión. Por ejemplo, yo amaba los Reese’s (copitos de chocolate con mantequilla de maní). Y la verdad es muy sencillo hacerlos en casa!  Los hago con chocolate oscuro y mantequilla de maní pura y quedo mucho mas satisfecha que cuando como los comerciales. Si te encantan los brownies o las galletas, toma un día para cocinarlos con ingredientes puros y así tienes dulces para la semana que no vayan a afectar tu salud. El pudín de chía suele ser uno de mis postres ligeros favoritos porque sacia y calma esa necesidad por dulce sobretodo en la noche.
  4. Mantente hidratado. Usualmente lo que necesitamos es agua y no una galleta. Si tu debilidad son las bebidas azucaradas, busca mejores opciones como el agua con gas y limón, puedes hacer tu propia limonada con jengibre y miel, o mantener agua saborizada al agregarle bayas y frutas a la jarra.
  5. Asegúrate de comer completo en cada una de tus comidas principales. Muchos vegetales, una buena fuente de proteína, una o dos cucharadas de grasa buena y carbohidratos complejos para mantenernos satisfechos. A veces comemos muy poco y luego compensamos con ‘energía’ inmediata de la azúcar o de productos procesados y refinados.
  6. Pregúntate ¿Qué quieres realmente?  A veces no es chocolate lo que necesitas. Y por eso sigues buscando mas y mas a ver si logras satisfacerte. A veces necesitas un abrazo o contacto físico, un masaje, tiempo en la naturaleza o una buena conversación con un amigo. A veces necesitamos cariño, y ser más dulces con nosotros mismos. Reduzcamos esa necesidad falsa de dulce dándonos mas amor y cariño. Mientras mas “dulce” tenemos dentro, ¡menos necesitaremos de afuera!